Bajo un horizonte de palmeras y almendros, en medio de mangos y mamoncillos y entre sonidos de cumbias y acordeones a orillas del río Grande de la Magdalena conocido como Yuma por nuestros aborígenes; encontramos La Tora en las barrancas vermexas o ribereñas de la capital del petróleo Barrancabermeja.
En medio de múltiples inconvenientes que hoy con la ayuda de Dios sólo es historia, se despliega una ciudad de gente alegre, extrovertida con templanza, una raza ecléctica descendiente de caribes, paisas, bogotanos debido al encanto de un futuro prometedor.

 

Barrancabermeja es una ciudad llena de una riqueza extraordinaria, sus territorios nos transmiten un valor geológico y energético incalculable, aquí yacen grandes riquezas hidrocarboríferas que han sido explotadas y transformadas en la refinería, con una gran variedad de recursos naturales flora y fauna, animales prehistóricos que quedaron en el pasado pero donde la iguana evidencia la riqueza petrolera.